201810.11

Celebramos la apertura de curso 2018/19

Todos los trabajadores de los Centros Educativos, Centros de Educación Infantil, capellanes y AMPAS pertenecientes a la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires, se han reunido en el salón de actos del Palacio Episcopal para celebrar el acto de apertura del curso 2018/19.

La lección inaugural, “Educación personalizada pero sobre todo personalizadora”, ha corrido a cargo de Ilmo. Sr. D. Jesús Poyato Varo, Director Adjunto del Centro de Magisterio “Sagrado Corazón”.

El acto ha comenzado con la bienvenida de la directora de la Fundación Diocesana, Dña. María Carbonell, que ha destacado que los Colegios Diocesanos colaboran con las familias y Dios en la educación de sus hijos;La antropología cristiana empapa nuestro modelo, en nuestros colegios educamos alma y cuerpo, en resumen, personas.”.Ha terminado su intervención remarcando la importancia del Año jubilar del Sagrado Corazón de Jesús, que comienza el próximo 24 de octubre con una Solemne misa en la Santa Iglesia Catedral.

El ponente a cargo de la lección inaugural, Ilmo. Sr. D. Jesús Poyato Varo, Director Adjunto del Centro de Magisterio “Sagrado Corazón”, ha realizadoun profundo análisis de la educación desde la perspectiva cristiana, su significado, perspectiva, importancia y esencia.

A continuación, D. Jesús Poyato destacó que “en la educación se pone en juego lo esencial del ser humano”, no debemos olvidar que en el proceso de enseñanza aprendizaje la persona está en el centro de la educación, lo que cobra vital importancia en los educadores cristianos, que no solo educan en las materias, también en el alma. “Cuando una persona se pone delante de un alumno para enseñarle algo le está enseñando su visión del mundo”

Nuestro modelo educativo tiene como centro a la persona

Terminó su intervención con unas palabras del Papa Francisco “¡No os desalentéis ante las dificultades que presenta el desafío educativo! Educar no es una profesión, sino una actitud, un modo de ser; para educar es necesario salir de uno mismo y estar en medio de los jóvenes, acompañarlos en las etapas de su crecimiento poniéndose a su lado. Donadles esperanza y optimismo para su camino en el mundo. Enseñad a ver la belleza y bondad de la creación y del hombre, que se conserva siempre la impronta del Creador. Pero sobre todo sed testigos con vuestra vida de aquello que transmitís. Un educador […] con sus palabras, transmite conocimientos, valores, pero será incisivo en los muchachos si acompaña las palabas con su testimonio, con su coherencia de vida. Sin coherencia no es posible educar. Todos sois educadores, en este campo no se delega”

Tras el homenaje a los jubilados, el Obispo y Presidente de la Fundación Diocesana, D. Demetrio Fernández González, ha cerrado el acto agradeciendo al ponente su intervención y a los docentes su labor educativa. El Obispo despidió el acto pidiéndonos que cuidemos nuestra vida cristiana, que cuidemos nuestra fe, siendo esta la única forma de llegar al corazón nuestros alumnos y dejar testimonio.

Después del acto, todos los asistentes pudieron disfrutar de un coctel de bienvenida al curso en el patio del Palacio Episcopal.